Embarazo y pediatría

Embarazo y pediatría: quiropráctica para toda la familia

El embarazo y los primeros años de vida son etapas de cambios rápidos para la columna. Durante la gestación, el centro de gravedad se desplaza, la pelvis se adapta y la postura cambia semana a semana. En bebés y niños, la columna se enfrenta al parto, al aprendizaje motor con sus caídas, a los estirones, a las mochilas escolares y a las horas de pantalla. Elena Guisasola tiene formación específica en quiropráctica durante el embarazo y en quiropráctica pediátrica, con técnicas adaptadas a cada etapa: mesa con sección abdominal abatible, posiciones laterales y ajustes de baja fuerza para embarazadas; y una presión muy ligera, con la yema de los dedos, para bebés y niños. El cuidado respeta en todo momento el ritmo y la tolerancia de cada persona. Atendemos a embarazadas en cualquier trimestre, a bebés desde las primeras semanas de vida, a niños en edad escolar y a adolescentes, con planes individualizados que tienen en cuenta el desarrollo, los hábitos y los antecedentes, y en coordinación con la matrona o el pediatra cuando hace falta.

Durante el embarazo

Acompañamos los cambios de la postura y de la pelvis en cada trimestre con técnicas suaves, mesa con sección abdominal abatible y posiciones laterales. El objetivo es que te muevas con más comodidad durante la gestación.

Posparto

Después del parto, la pelvis y la columna se readaptan mientras cambian las rutinas: cargar al bebé, dar el pecho, dormir menos horas. Revisamos la postura y la movilidad y te damos pautas para estas primeras semanas.

Bebés

Revisión suave de la columna desde las primeras semanas de vida, con una presión muy ligera, con la yema de los dedos. Siempre con el bebé tranquilo y receptivo, y con la madre o el padre presentes.

Niños y adolescentes

Durante el crecimiento revisamos la postura, la movilidad y los hábitos: mochila, pantallas, deporte. Con técnicas adaptadas a cada edad y consejos sencillos para casa y para el colegio.

Nuestro enfoque de cuidado

En Centro Quiropráctico Elena Guisasola trabajamos en tres fases, que te explicamos desde la primera visita:

  1. 1
    Valoración Funcional Integral: Primera visita completa: historia clínica, evaluación postural, valoración funcional del movimiento (SFMA/FMS), análisis vertebral y diseño del plan de cuidado personalizado.
  2. 2
    Cuidado Activo: Fase de ajustes quiroprácticos regulares, con visitas más seguidas al principio, centrada en la movilidad de la columna y en los objetivos acordados en la valoración. La frecuencia se ajusta según la evolución de cada paciente.
  3. 3
    Mantenimiento y Prevención: Una vez revisados los objetivos iniciales, revisiones periódicas opcionales para mantener la movilidad y los hábitos trabajados. La frecuencia la decides tú, con la orientación de Elena.

¿Por qué elegir Elena Guisasola en Eibar?

  • Elena Guisasola, Título Superior Universitario en Quiropráctica, Máster en Quiropráctica
  • 5/5 en Google (15 reseñas)
  • Valoración funcional antes de empezar cualquier plan de cuidado

Preguntas frecuentes

Sí, cuando la practica un profesional con formación específica y con técnicas adaptadas. En nuestra consulta empleamos mesas con sección abdominal abatible, posiciones laterales, técnicas de baja fuerza y la técnica Webster, centrada en el equilibrio de la pelvis durante el embarazo. Antes de empezar revisamos tus antecedentes y, si hace falta, nos coordinamos con tu matrona o tu ginecólogo.

En cualquiera. Muchas mujeres vienen por primera vez en el segundo trimestre, cuando los cambios de postura se notan más, pero también puedes empezar en las primeras semanas para acompañar todo el proceso desde el principio. En el tercer trimestre, el cuidado se centra en el equilibrio de la pelvis y en que te muevas con más comodidad durante las últimas semanas.

Es una técnica quiropráctica específica para el embarazo que se centra en el equilibrio de la pelvis, la función del ligamento redondo y la simetría de las articulaciones sacroilíacas. Se aplica con la madre en posiciones cómodas y con muy poca fuerza. No actúa sobre el bebé ni pretende cambiar su posición: trabaja la biomecánica pélvica de la madre, siempre en coordinación con el seguimiento de tu matrona o tu ginecólogo.

Desde las primeras semanas de vida. Las técnicas pediátricas son muy diferentes a las del adulto: se trabaja con una presión muy ligera, con la yema de los dedos, y siempre con el bebé tranquilo. Muchas familias vienen tras un parto largo o instrumentado, tras una cesárea o, simplemente, para una primera revisión de la columna. La primera visita incluye una historia completa del embarazo y del parto.

Empezamos hablando con la familia sobre el embarazo, el parto, el desarrollo y los hábitos del niño. Después hacemos una valoración suave de la postura y la movilidad, adaptada a su edad, y solo entonces decidimos si está indicado algún ajuste. Con bebés se usa una presión muy ligera; con niños mayores, técnicas adaptadas a su tamaño. Los padres están presentes siempre, y nos coordinamos con el pediatra cuando hace falta.

La mayoría no. Las técnicas son tan suaves que muchos bebés se quedan tranquilos o incluso se duermen durante la sesión. Si un bebé está incómodo (hambre, sueño, gases), esperamos o adaptamos la sesión a su estado. Nunca se aplica ninguna técnica con un bebé que no esté receptivo: la cooperación y el bienestar del niño son siempre la prioridad.

Conoce nuestro centro quiropráctico en Eibar y descubre cómo podemos ayudarte con un enfoque personalizado y profesional.

¿Qué es la quiropráctica? →

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