No hace falta competir para que el cuerpo pida atención. Cualquiera que entrene con regularidad, desde quien sale a correr por Eibar hasta quien juega a pádel el fin de semana o hace largas salidas en bici, somete hombros, caderas, rodillas y tobillos a cargas repetidas. La quiropráctica deportiva mira cómo se reparten esas cargas a lo largo de toda la cadena de movimiento. Elena Guisasola cuenta con certificación internacional en quiropráctica deportiva por la FICS (Fédération Internationale de Chiropratique du Sport) y formación en evaluación funcional del movimiento mediante SFMA y FMS, dos herramientas estandarizadas que se utilizan en el deporte en todo el mundo. Con ellas detectamos asimetrías, restricciones de movilidad y déficits de control motor, y diseñamos un plan que combina ajustes articulares, ejercicios específicos y pautas de carga, coordinado con tu entrenador o con otros profesionales cuando hace falta. Atendemos a deportistas amateurs y de nivel competitivo.
Valoración del movimiento (SFMA/FMS)
Una batería de pruebas estandarizadas que muestra cómo te mueves: sentadilla, zancada, rotaciones y equilibrio. Nos permite distinguir si el límite está en la movilidad o en el control motor, y medir tu evolución con datos.
Hombro y cadena superior
El hombro trabaja en equipo con la columna cervical, la zona dorsal y la escápula. Valoramos ese conjunto y aplicamos ajustes y ejercicios para mejorar la movilidad en gestos como lanzar, nadar, remar o trabajar con los brazos en alto.
Rodilla, cadera y tobillo: la cadena completa
La rodilla depende de lo que pasa por encima y por debajo de ella. Revisamos pelvis, cadera, rodilla y tobillo como una sola cadena para entender cómo se reparte la carga al correr, saltar o subir cuestas.
Vuelta a la actividad
Después de un parón, de un cambio de deporte o de una temporada con poca actividad, te acompañamos en la vuelta progresiva al entrenamiento, con objetivos por fases y revisiones del movimiento.
Nuestro enfoque de cuidado
En Centro Quiropráctico Elena Guisasola trabajamos en tres fases, que te explicamos desde la primera visita:
- 1 Valoración Funcional Integral: Primera visita completa: historia clínica, evaluación postural, valoración funcional del movimiento (SFMA/FMS), análisis vertebral y diseño del plan de cuidado personalizado.
- 2 Cuidado Activo: Fase de ajustes quiroprácticos regulares, con visitas más seguidas al principio, centrada en la movilidad de la columna y en los objetivos acordados en la valoración. La frecuencia se ajusta según la evolución de cada paciente.
- 3 Mantenimiento y Prevención: Una vez revisados los objetivos iniciales, revisiones periódicas opcionales para mantener la movilidad y los hábitos trabajados. La frecuencia la decides tú, con la orientación de Elena.
¿Por qué elegir Elena Guisasola en Eibar?
- Elena Guisasola, Título Superior Universitario en Quiropráctica, Máster en Quiropráctica
- 5/5 en Google (15 reseñas)
- Valoración funcional antes de empezar cualquier plan de cuidado
Preguntas frecuentes
Empezamos por una valoración del movimiento con SFMA y FMS para ver cómo te mueves y dónde hay asimetrías o restricciones. Con esa información, Elena, que tiene la certificación FICS en quiropráctica deportiva, combina ajustes articulares, ejercicios y pautas de carga, y te acompaña en la vuelta a la actividad después de un parón. Atendemos a runners, ciclistas, jugadores de pádel y tenis, montañeros, deportes de equipo, crossfit y artes marciales, entre otros.
No necesariamente. En la mayoría de los casos se puede mantener la actividad física con adaptaciones de volumen, intensidad o tipo de ejercicio. Elena valorará tu situación, el momento de la temporada y tus objetivos deportivos para indicarte qué actividades puedes mantener, cuáles conviene reducir temporalmente y qué ejercicios introducir para acompañar el plan.
SFMA (Selective Functional Movement Assessment) y FMS (Functional Movement Screen) son dos sistemas estandarizados de evaluación funcional del movimiento utilizados por profesionales del deporte a nivel mundial. FMS se utiliza en deportistas sin molestias como cribado para detectar patrones de movimiento de riesgo; SFMA se usa cuando hay molestias al moverse, para identificar si el límite es de movilidad o de control motor. Aportan información objetiva sobre el movimiento y permiten medir el progreso con datos concretos, no solo con la percepción del paciente.
Para deportistas amateurs activos, una revisión cada 4-8 semanas durante la temporada y una valoración funcional completa antes de empezar la pretemporada suelen ser suficientes. La frecuencia se ajusta según el deporte, el volumen de entrenamiento, los antecedentes y los objetivos. En periodos de gran carga (preparación de carreras, competiciones) puede ser útil aumentar la frecuencia.
No. De hecho, el deportista amateur suele tener un reto añadido: combina cargas exigentes con muchas horas sentado durante el resto del día. Pasar ocho horas en una silla y después entrenar fuerte pide mucho al cuerpo. La quiropráctica deportiva ayuda precisamente a gestionar esa combinación, con valoración del movimiento, ajustes y pautas para el día a día.
Conoce nuestro centro quiropráctico en Eibar y descubre cómo podemos ayudarte con un enfoque personalizado y profesional.