Embarazo y pediatría

Embarazo y pediatría: quiropráctica para toda la familia

El embarazo y los primeros años de vida son etapas especialmente exigentes para la columna. Más del 50% de las embarazadas experimentan dolor lumbar o pélvico durante la gestación; y la columna de los bebés y los niños se enfrenta al parto, a las caídas del aprendizaje motor, a los estirones, a las mochilas escolares y a horas de pantallas que pueden generar disfunciones tempranas. Elena Guisasola tiene formación específica en quiropráctica durante el embarazo y en quiropráctica pediátrica, con técnicas completamente adaptadas a cada etapa: mesas con sección abdominal abatible, posiciones laterales y ajustes de baja fuerza para embarazadas; y técnicas extraordinariamente suaves (con la yema del dedo, presión equivalente a comprobar la madurez de un tomate) para bebés y niños. El cuidado es seguro, suave y respeta en todo momento el ritmo y la tolerancia del paciente. Atendemos a embarazadas en cualquier trimestre, a bebés desde las primeras semanas de vida, a niños en edad escolar y a adolescentes, con planes individualizados que tienen en cuenta el desarrollo, los hábitos y los antecedentes.

Quiropráctica durante el embarazo

Durante el embarazo, los cambios hormonales y posturales pueden generar tensiones lumbares y pélvicas. El cuidado quiropráctico utiliza técnicas suaves y adaptadas para acompañar estos cambios, mejorar la movilidad pélvica y favorecer un embarazo más confortable.

Quiropráctica pediátrica

Los niños pueden beneficiarse del cuidado quiropráctico desde el nacimiento. Mediante técnicas muy suaves adaptadas a su edad, se favorece el correcto desarrollo de la columna vertebral y del sistema nervioso, ayudando con cólicos, alteraciones del sueño y problemas posturales.

Cólicos del lactante

Los cólicos del lactante pueden relacionarse con restricciones de movilidad cervical producidas durante el parto. La quiropráctica pediátrica utiliza técnicas extremadamente suaves (presión equivalente a la de un dedo sobre un párpado) para favorecer la función nerviosa y el confort del bebé.

Nuestro enfoque de cuidado

En Centro Quiropráctico Elena Guisasola seguimos un proceso estructurado en tres fases para buscar resultados duraderos:

  1. 1
    Valoración Funcional Integral: Primera visita completa: historia clínica, evaluación postural, valoración funcional del movimiento (SFMA/FMS), análisis vertebral y diseño del plan de cuidado personalizado.
  2. 2
    Cuidado Activo: Fase de ajustes quiroprácticos regulares para corregir las disfunciones vertebrales detectadas y restaurar la movilidad. La frecuencia se ajusta según la evolución de cada paciente.
  3. 3
    Mantenimiento y Prevención: Una vez alcanzados los objetivos iniciales, revisiones periódicas para mantener los beneficios, prevenir recaídas y optimizar el funcionamiento del sistema nervioso a largo plazo.

¿Por qué elegir Elena Guisasola en Eibar?

  • Elena Guisasola, Título Superior Universitario en Quiropráctica, Máster en Quiropráctica
  • 5/5 en Google (13 reseñas)
  • Sin medicación ni cirugía: enfoque natural

Preguntas frecuentes

Sí, cuando es practicada por un profesional con formación específica y utilizando técnicas adaptadas. En nuestra consulta empleamos mesas con sección abdominal abatible, posiciones laterales, técnicas de baja fuerza y la técnica Webster, diseñada específicamente para optimizar el equilibrio pélvico durante el embarazo. La quiropráctica prenatal está reconocida por las principales organizaciones internacionales y existe evidencia favorable sobre su eficacia para el dolor lumbar y pélvico gestacional.

En cualquiera. Muchas mujeres acuden por primera vez cuando aparecen las molestias lumbares (habitualmente en el segundo trimestre), pero el cuidado preventivo desde las primeras semanas también es muy beneficioso, especialmente si has tenido problemas lumbares previos. En el tercer trimestre, el cuidado ayuda a mantener un buen equilibrio pélvico y a sobrellevar las últimas semanas con mayor comodidad.

La técnica Webster es una técnica quiropráctica específica dirigida a optimizar el equilibrio pélvico, la función del ligamento redondo y la simetría sacroilíaca durante el embarazo. Diversos estudios sugieren que esta técnica puede crear un entorno pélvico más favorable para que el bebé adopte la postura óptima de cara al parto. No es una técnica que «mueva» al bebé, sino que trabaja la biomecánica pélvica de la madre.

Los bebés pueden recibir cuidado quiropráctico desde las primeras semanas de vida. Las técnicas pediátricas son extremadamente suaves y muy diferentes a las del adulto: la presión es comparable a la que se usa para comprobar la madurez de un tomate y se aplica con la yema del dedo. Es especialmente recomendable tras partos difíciles, instrumentados (fórceps, ventosa), por cesárea, prolongados o con cordón al cuello.

En bebés: cólicos del lactante, tortícolis congénita, plagiocefalia posicional, dificultades con la lactancia, alteraciones del sueño. En niños y adolescentes: dolores de crecimiento, problemas posturales y escoliosis, cefaleas, lesiones deportivas, dolor lumbar por mochilas y pantallas, bruxismo. En todos los casos, se realiza una valoración completa antes de proponer cualquier cuidado, y se trabaja en colaboración con los padres y con el pediatra cuando es necesario.

La mayoría no. Las técnicas son tan suaves que muchos bebés se quedan tranquilos o incluso se duermen durante la sesión. Si un bebé está incómodo (hambre, sueño, gases), esperamos o adaptamos la sesión a su estado. Nunca se aplica ninguna técnica con un bebé que no esté receptivo: la cooperación y el bienestar del niño son siempre la prioridad.

Conoce nuestro centro quiropráctico en Eibar y descubre cómo podemos ayudarte con un enfoque personalizado y profesional.

¿Qué es la quiropráctica? →

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